Ecuador - Éxito del proyecto PROCANOR está en la duplicación del mismo a otros niveles

PROCANOR, proyecto de carnicos sanos

El proyecto PROCANOR, que se enfocaba en mejorar la cadena de cárnicos y las vidas de los pequeños productores, cerró hace dos años. Así nació CODENOR, que se encarga de consolidar los logros del proyecto. Aunque a veces complicado, el logro más importante del proyecto es que ahora tanto a nivel empresarial como gubernamental están copiando el proyecto en Imbabura, Carchi, San Lorenzo y el norte de Pichincha.

Xavier Silva, consultor contratado por la Secretaría Técnica de Cooperación Internacional – SETECI, evaluó el proyecto y recomendó que el mismo sea replicado para el desarrollo del país. “Algo que ahora se está llevando a cabo por el Ministerio de Agricultura”, dijo Xavier Silva y elogió a PROCANOR como una buena práctica por parte de la Cooperación Belga en el Ecuador.

“El proyecto tenía 5 resultados o enfoques”, empieza Juan Bravo, quien era el director nacional de PROCANOR. “Nuestro primer trabajo era el fortalecimiento de los pequeños productores nació la Corporación de Desarrollo de la Producción de Cárnicos Sanos del Norte del Ecuador - CODENOR que está encargada de consolidar el trabajo de PROCANOR.” Otro eje importante del proyecto era la asistencia técnica a los pequeños productores al nivel de la salud del animal, la nutrición, el mejoramiento genético y el manejo de parámetros para los productos cárnicos. Así mismo, el proyecto se enfocó en la capacitación de promotores pecuarios para prestar servicios a los productores de la región. También se efectuó un estudio para mejorar 11 plantas de faneamiento en el norte. Y por último se enfocaron en la comercialización de los productos y animales.

“En el mejor momento de PROCANOR, vinieron productores de todo el país a los talleres del proyecto”, dice Juan Bravo con algo de orgullo. El proyecto tal vez no logró hacer todo lo que tenía planificado, pero para Juan Bravo, la mejor muestra del éxito del proyecto es que una de las ideas fueron copiadas a diferentes niveles. “Con PROCANOR hicimos una planta de abono orgánico en Ibarra que ahora sigue funcionando. Esta idea de planta fue replicada por AGROPESA, la empresa detrás de los supermercados Megamaxi y Supermaxi en donde venden este abono orgánico.”

“Otra cosa que siempre me gusta precisar,” dice Juan Bravo, “es el documento que hicimos con el proyecto, lanzando 11 propuestas o ideas para mejorar la producción agropecuaria. Este documento, fue recibido oficialmente por Alberto Acosta, Presidente de la Asamblea en mayo 2008. Después, vimos incorporadas en el Plan para el Buen Vivir nuestras ideas en cuanto al seguro, comercio justo, seguridad alimentaria y el mejoramiento de las plantas de faneamiento.” Y es más, sigue Juan Bravo, “ahora el Ministerio de Agricultura hizo un programa nacional de cárnicos de 87 millones hasta el 2014, que prácticamente es un PROCANOR en grande.”

En cuanto a los logros del proyecto mismo, es la CODENOR la que consolida los resultados. Germán Buitrón, presidente de la CODENOR, dice: “Dos años después del cierre del PROCANOR, el camal de Ibarra, sigue funcionando y se continúan utilizando los camiones frigoríficos entregados por el Proyecto.” Para noviembre próximo, se prevé la apertura de la planta de cárnicos de CODENOR. “Los beneficiarios serán los pequeños productores que serán tanto accionistas como proveedores de los animales”, explica Germán Buitrón. “PROCANOR, en su mejor momento, trabajaba con 57 asociaciones de pequeños productores, por diferentes razones la CODENOR ahora solo cuenta con 20 de estas asociaciones, pero con la inauguración de la planta de cárnicos, confiamos en que vamos a poder recuperar a todas la asociaciones que participaban inicialmente.”

Germán Buitrón, además de ser el presidente de la CODENOR, también es uno de los beneficiarios del proyecto, al igual que Carmen Díaz. Los dos lograron aumentar sus ingresos con el apoyo técnico y mejorar su infraestructura. La señora Díaz fue también capacitada como promotora pecuaria: “antes tenía miedo de los animales, ahora presto mis servicios a otros pequeños productores que me llaman para realizar inseminaciones artificiales, castración y curación de enfermedades a los animalitos. Así, puedo ganar en 3 días lo que gano en un mes en la tienda de víveres en donde trabajo.”

Edita Portillo en cambio indica: “no recibí ninguna ayuda financiera del proyecto.” Solo con las capacitaciones se puso a criar cuyes y ahora vienen hasta de Colombia para comprar sus cuyes. “Con los cuyes tenemos pedidos ya hechos hasta enero del 2012. Con los ingresos ahora puedo invertir en chanchos para diferenciar mi negocio.”