Ecuador (en castellano)

La cooperación belga está presente en el país desde 1977, año en que se ejecutó el primer proyecto bilateral. Posteriormente en 1980 se suscribió el primer Convenio General de Cooperación entre los dos Gobiernos.

En junio 2006, el Ecuador y Bélgica suscribieron la VII Comisión Mixta cuya contribución es de 32 millones de euros; ésta definió intervenir en dos temas prioritarios: desarrollo rural y salud.

El Ecuador tiene grandes disparidades geográficas. El medio rural es el más afectado por la pobreza (77%). El PIB per cápita está en aumento. En 2009 es de 3.669 USD, cifra que señala al Ecuador como un país de ingresos medios.

Sin embargo el país todavía tiene una distribución inequitativa de los beneficios del desarrollo. El 10% de la población posee el 46% del ingreso nacional. Esto afecta particularmente a ciertos sectores de la población como las mujeres, indígenas y afroecuatorianos. Por esta razón el Programa de Desarrollo Rural apoya iniciativas locales que tienen la potencialidad de empleo e ingresos para estos grupos, en cinco provincias prioritarias. En cada provincia se identificaron áreas productivas como el cultivo de café y cacao, la pesca y el turismo. Se pretende mejorar la calidad de los productos y la comercialización de los mismos.

En los últimos 10 años el sistema de Salud en el Ecuador se ha visto debilitado, por la fragmentación del mismo y por la falta de priorización para una adecuada atención en los servicios de salud. El actual gobierno asignó al sector un presupuesto de 1.300 millones de USD que significa un aumento de 200% en relación a los años precedentes. De este monto, 500 millones están asignados para desarrollar un nuevo Modelo de Gestión y de Atención, lo que permitirá mejorar la cobertura y la calidad de las prestaciones de forma gratuita. El programa de salud de la cooperación belga apoyará este plan formulado por el Ministerio de Salud Pública.

A pesar de los esfuerzos realizados por varias cooperaciones todavía existe un 62% de la población rural y un 38% de la población urbana que no tiene acceso a agua potable. Uno de los puntos críticos es la gestión de los recursos de agua y las cuencas hídricas. El acceso a una buena calidad de agua es un determinante importante de la salud. Por esta razón, el Programa de Salud apoyará al Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda para mejorar la gestión de las Juntas de agua parroquiales en coordinación con otras agencias de cooperación que se concentran en la construcción y el mejoramiento de los sistemas de agua potable.